Las cicatrices del Paro Catastral 2026: pérdidas, desabastecimiento y lecciones para el campo colombiano
El Paro Catastral 2026 dejó huellas profundas en el sector agropecuario colombiano. Más allá de las negociaciones políticas y los acuerdos firmados, la realidad del campo durante las semanas de movilización fue de bloqueos en vías rurales, productos perecederos represados y pérdidas económicas que golpearon especialmente a los eslabones más débiles de la cadena agroalimentaria.
Pérdidas en productos perecederos
Los bloqueos en carreteras secundarias y terciarias impidieron el normal tránsito de camiones con carga agrícola desde las zonas de producción hacia los centros de acopio y los mercados mayoristas. Departamentos como Boyacá, Cundinamarca, Nariño y Antioquia reportaron pérdidas significativas en cosechas de papa, hortalizas, leche, flores y frutas que no pudieron ser transportadas a tiempo, deteriorándose en finca o en los bordes de las vías bloqueadas.
Según estimaciones preliminares de la SAC (Sociedad de Agricultores de Colombia), las pérdidas directas por productos no comercializados durante el paro superaron los 280.000 millones de pesos, afectando principalmente a pequeños productores que no contaban con infraestructura de almacenamiento en frío.
Desabastecimiento en centros urbanos
Las ciudades más afectadas por el desabastecimiento fueron aquellas con mayor dependencia de corredores viales únicos desde las zonas productoras: Bogotá, Bucaramanga, Medellín y Cúcuta registraron alzas de precios en papa, cebolla, tomate, zanahoria y plátano de entre el 30% y el 80% durante los días más críticos del paro.
Impacto en la cadena láctea y avícola
El sector lácteo fue uno de los más severamente golpeados, dado que la leche es un producto que no puede almacenarse más de 48 horas sin refrigeración industrial. Plantas procesadoras reportaron que tuvieron que desechar miles de litros diarios ante la imposibilidad de recibir materia prima o despachar producto terminado. La industria avícola también resintió el desabastecimiento de alimento balanceado en granjas de regiones bloqueadas.
El Paro Catastral 2026 expone la fragilidad estructural del sistema agroalimentario colombiano ante perturbaciones en la movilidad rural. Invertir en infraestructura vial terciaria, sistemas de almacenamiento en frío distribuidos en zonas productoras y esquemas de seguro agropecuario para pérdidas por eventos sociopolíticos son tareas urgentes que el Estado y el sector privado deben abordar de manera conjunta.